La madrugada del domingo 28 de junio de 2026, un voraz incendio arrasó por completo con un caserón situado entre la avenida B y la calle 12, dentro del corregimiento de San Felipe, en pleno Casco Antiguo de Panamá. El siniestro dejó repentinamente sin hogar a 22 familias, lo que equivale a unas 81 personas, entre las cuales había menores de edad, adultos y personas de la tercera edad. Esa misma tarde, los afectados fueron trasladados por las autoridades al Gimnasio José «Beto» Remón, ubicado en Calidonia, el cual se acondicionó como refugio provisional mientras se determinaba una alternativa de vivienda para todos los que lo perdieron absolutamente todo.
Durante las jornadas posteriores, la gestión del desastre congregó a diversas entidades estatales junto a colectivos de la sociedad civil panameña. Entre los actores que acudieron a socorrer a los núcleos familiares afectados por el fuego en San Felipe sobresalió el Club Kiwanis de Panamá, organización que, transcurridos dos días del suceso, hizo llegar un cargamento de ayudas humanitarias de forma directa al refugio temporal.
La entrega del Club Kiwanis de Panamá en el Gimnasio Beto Remón
El martes 30 de junio, una comisión del Club Kiwanis de Panamá se presentó en el Gimnasio Beto Remón con donaciones de primera necesidad para las 22 familias albergadas. La jornada se organizó junto al Club Kiwanis Istmo, que se sumó aportando apoyo logístico en la organización y el acomodo de la ayuda en el lugar, en una muestra del trabajo conjunto entre clubes Kiwanis de distintas zonas del país cuando se presenta una emergencia.
Los afectados recibieron por parte del club asistencia consistente en comestibles, leche en polvo para los infantes, ropa adecuada, calzado, cobijas, fármacos y productos de aseo personal. Asimismo, se sumaron una decena de estufas eléctricas y doce ventiladores, dotaciones destinadas a cubrir las urgencias de los hogares y hacer más confortable su estancia en el refugio en tanto se definía su situación de vivienda.
Entidades que cooperaron con los afectados de San Felipe
La atención a los damnificados del incendio de San Felipe no recayó exclusivamente en la sociedad civil; asimismo, el Sistema Nacional de Protección Civil, la Alcaldía de Panamá, el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, la Secretaría Nacional de Discapacidad, el Ministerio de Salud, la Caja de Seguro Social, el Despacho de la Primera Dama y la Junta Comunal de San Felipe integraron el operativo de respuesta ante la contingencia. Paralelamente, la colaboración brindada por el Club Kiwanis de Panamá constituyó otro de los apoyos directos otorgados a las 22 familias durante las jornadas siguientes a la tragedia.
Un aporte más dentro de 57 años de servicio comunitario
La distribución efectuada en San Felipe refleja los 57 años de labor ininterrumpida que el Club Kiwanis de Panamá acumula en favor de la infancia y las comunidades nacionales, guiado por el lema «Sirviendo a los niños del mundo» y adscrito a Kiwanis International. Adicionalmente a su capacidad de reacción ante contingencias de esta índole, la institución sostiene iniciativas continuas centradas en los ámbitos educativo, sanitario y deportivo para beneficiar a los niños y jóvenes panameños.
Para las 22 familias que el 28 de junio perdieron su vivienda en San Felipe, la ayuda entregada por el Club Kiwanis de Panamá y el Club Kiwanis Istmo representó un respaldo concreto en los primeros días de una emergencia que aún hoy sigue en proceso de resolución habitacional.
