La buena evolución del crecimiento económico, con un 2,5% de avance del PIB en 2023, y su consiguiente efecto revitalizador del mercado laboral —el número de personas que trabajan en España está en máximos—, contribuyeron a mejorar la situación financiera de los hogares y empresas españolas en el segundo semestre de 2023, según concluye un informe publicado este miércoles por el Banco de España.
El texto señala que se produjo un incremento de las rentas, una reducción del endeudamiento, y un aumento del valor de los activos, y apunta a que el impacto negativo de las subidas de tipos de interés sobre las familias con menos recursos fue limitado. “Se estima que el aumento acumulado de los tipos de interés durante este ciclo habría elevado la proporción de hogares endeudados vulnerables de forma leve, gracias al incremento de las rentas”, asegura. En el caso de las empresas, la marcha favorable de los beneficios corporativos también habría contenido el aumento del porcentaje de empresas con elevada presión financiera, que sería “muy moderado”, una tendencia que no esperan que cambie en 2024.
En el caso de la deuda, el supervisor afirma que el efecto del alza de la inflación sobre las rentas nominales permitió que la ratio de lo que deben los hogares se redujera hasta el 76,6% de la renta bruta disponible en el tercer trimestre del año pasado, su nivel más bajo desde 2002, hace más de dos décadas. La cifra coloca a España en una posición de privilegio en la zona euro, pues es 12 puntos porcentuales inferior al promedio de los veinte países que la conforman.
El encarecimiento de la financiación tampoco impidió que la riqueza bruta de los hogares creciera. En parte gracias a la subida del precio nominal de la vivienda, del 4,5% en el tercer trimestre de 2023 —un 11% la nueva y un 3,2% la usada—, “en un contexto de escasez de oferta y traslación de incrementos pasados del coste de los materiales de construcción”.
La entidad constata una recomposición de las carteras de las familias en busca de rentabilidad, reduciendo su efectivo disponible y los depósitos a la vista en favor de productos con mayor remuneración, como los depósitos a plazo, las letras del Tesoro —que han vivido un bum entre los inversores minoristas, como se pudo ver con las largas colas para adquirirlas el año pasado— y los fondos de inversión.
En cuanto a la renta de las familias, el crecimiento del empleo y de los salarios ha seguido impulsándola, con una variación interanual de la remuneración de los asalariados del 5%, lo que significa estar ya un 6% por encima de los niveles prepandemia. En el aumento del empleo, el Banco de España aprecia una contribución creciente del colectivo de trabajadores foráneos, “en un contexto en el que los residentes extranjeros están impulsando el crecimiento de la población y del número de hogares en España”. Según el Instituto Nacional de Estadística, España superó el pasado mayo por primera vez en su historia los 48 millones de habitantes.
En ese entorno de fortaleza de las rentas, la tasa de ahorro de los hogares descendió 2,8 puntos en el tercer trimestre debido al fuerte repunte del gasto en consumo, con lo que quedó en el 9,1%, todavía ligeramente por encima de su media histórica. Las mayores rentas han sido claves en contener la proporción de hogares endeudados vulnerables —los que dedican más del 40% de su renta al servicio de la deuda—, pese al aumento de cuotas sufrido por los hipotecados a tipo variable.
Leve aumento de familias vulnerables
Como recuerda el Banco de España utilizando la Encuesta Financiera de las Familias, el porcentaje de los que destinan más de ese 40% a devolver deudas se habría incrementado muy poco, desde el 10,5% en 2020 hasta el 11,2% en el tercer trimestre de 2023. Eso ha permitido mantener a raya el total de préstamos problemáticos a los hogares en los balances bancarios (dudosos más vigilancia especial), que incluso experimentaron un ligero descenso entre el primer y el tercer trimestre de 2023.
El informe espera un alivio en la factura en intereses que se pagan por las hipotecas. “Con las expectativas actuales del mercado sobre los tipos de interés, las revisiones pasarían a ser a la baja en marzo de 2024 para los contratos de revisión anual ligados al euríbor a 12 meses, reducciones que serían superiores a los 150 puntos básicos para aquellas actualizaciones que tengan lugar en el último tramo de 2024″. Y cree que las hipotecas ya han asumido la política monetaria del BCE casi en su totalidad. “La transmisión de los mayores tipos de interés de referencia a los de los préstamos a tipo variable está prácticamente completa”.
Sigue toda la información de Economía y Negocios en Facebook y X, o en nuestra newsletter semanal
La agenda de Cinco Días
Las citas económicas más importantes del día, con las claves y el contexto para entender su alcance.
RECÍBELO EN TU CORREO
Suscríbete para seguir leyendo
Lee sin límites
_
